Cuando Richard llegó a la clínica, desesperado, tuve que entrar en mi papel.
Luego de que Scott se sorprendiera por completo con lo que dije, fue de inmediato a acondicionar todo para que mi plan saliera como esperaba. Cuando llevó a Richard junto a la niña, supe que se acobardaría, por lo que tuve que utilizar todas mis armas para convencerlo de que me siguiera el juego.
—¿Te lo creyó? —pregunté a mi hermano, cuando lo vi regresar de cuidados intensivos, solo—. ¿No tiene ninguna duda?
—No tiene ninguna duda —replicó entre dientes, demasiado molesto—. Em, yo no puedo...
—No quiero oírte, Scott. —Lo interrumpí de inmediato.
—¡Pero es una...