Su padre había buscado un remplazo.
Su prometida se había casado con otro.
Alguien mas estaba viviendo su vida.
¿Había alguien con más pésima suerte que él? No lo creía, pero tampoco pensaba quedarse así, oculto viviendo como un fantasma detrás de las paredes dejando que alguien más se beneficiara de su vida y lo que le correspondía. No dudaba que su padre hubiera tomado esas decisiones, después de todo Pietro siempre vería por las empresas antes que, por su dolor de padre, aunque esto si le afectara, pues Asher sabía que a pesar de que su progenitor era insensible, si le apreciaba.
Horas mas tarde, una mujer recorría los...