En la primera etapa, las damas mostrarían su lado artístico para ver su nivel de creatividad, piano, decoración, o alguna actividad que les agradara. En la segunda etapa presentarán sus nichos de necesidad para ser cubiertos por la obra benéfica y en la tercera etapa necesitaran ayuda de sus maridos, pues necesitaban un proyecto escrito que incluyera cada detalle de la propuesta de organización del evento.
—Si soy juez y Rebecca hace un buen trabajo y le doy mi punto pensaran que estoy siendo imparcial.
—No lo serás, yo estaré calificando tu trabajo y ratificaré tu opinión. Ya verás no tendremos problemas.
—Si usted lo dice, estoy dentro.
—Esa es...