—Los asuntos familiares de mi esposa no son de mi incumbencia y si fue de esa forma, siento que se hayan perdido de una maravillosa mujer como ella. En lo que respecta a mí, ha cumplido y ha superado incluso cualquier expectativa que pude tener. Pienso que es la mujer mas buena que he conocido en mi vida y eso es suficiente para mí. Me siento agradecido con Alfredo por eso.
—¿Y en los asuntos de cama?
—¿Disculpa?
Una sonrisa traviesa se instaló en los labios de Amanda. ¿Le estaba provocando? Aleksander no podía creer en el descaro que algunas mujeres podían llegar a tener. Intentó ocultar la sorpresa en...