Sacó la hoja y entonces leyó todo. Cuando llegó a:
Resultado: 99.99 por ciento de consanguinidad genética en segundo grado.
Se quedó sin palabras y sin poder evitarlo sujetó y releyó el papel sonriendo como no lo hacía en mucho tiempo. El anciano apretó el papel y lo llevó a su cabeza mientras derramaba un par de lágrimas al momento. Lo tenía, tenía algo de Bianca a pesar de las circunstancias, tenía un nieto, un heredero.
La vida le había dado una oportunidad y no pensaba desperdiciarla, haría lo que estuviera en sus manos para levantar a su nieto hasta el máximo nivel y comenzaría atando lazos con él, antes...