Mentirosa. Eso era yo. ¿Cuándo había aprendido a crearme historias ficticias? No tenía ni idea, pero todo debía parecer natural. Según Alexei, mi meta era la de convencer a los demás de que éste era un matrimonio verídico o sufriría las consecuencias. Él no iba a quedar como un idiota que tenía que hacer un matrimonio arreglado para lograr casarse.
—¿Y qué pasa con la prometida? ¿Le fue infiel? —Mamá de repente pregunto esto, como ya dándose cuenta de alguno detalles. Se cruzó de brazos—. Porque si es así...
Rodé los ojos.
—Claro que no le fue infiel. Era un contrato matrimonial, ninguno quería casarse, ni siquiera se quieren. Creo...