—Era un vestido tradicional carisimo que no podré usar porque mi piel está horrible.
Alce el suéter, dejándoles ver mi estómago rojo y pelado. Ambas lanzaron unas exclamaciones, que lograron atraer la atención de varias personas. Entre ellas, un hombre bastante parecido a Max.
Me cubrí con rapidez, apenada.
—Exacto. Estoy horrible, no podía usarlo por lo ajustado y esto fue lo único que no me hacía querer sacarme la piel a punta de arañazos —me excusé.
Ambas me trataron de consolar, diciéndome que eso no me hacía menos hermosa.
—Además, solamente vinieron unos cuantos amigos de Max y Alistaír que son muy agradables.
—Sobretodo su hermano —se rió Esme....