Lucas se irguió, con la punta de la nariz levantada, como si eso le hiciera verse más imponente.
Imbécil. Eso se me venía a la mente nada más de verlo. Sentía furia y asco al tenerle frente a frente. Mi ex prometida se refugió detrás de aquél perdedor. ¿En serio creyó que era buena idea tirar todo por la borda, por él? A veces, los humanos eran tan irracionales que me sacaban de quicio.
―No puedes juzgarme, te vas a casar con él por interés. Cada uno se arriesga a su manera, ¿no, hermanita? Ya veremos como terminas. ―La sonrisa condescendiente que le dirigió a Mel no me gustó en...