Observo a Dante mientras duerme tranquilamente a mi lado, la luz de la mañana apenas comienza a levantarse y a filtrarse en nuestra habitación. Formas abstractas de luz amarilla se proyectan en la habitación, rectángulos alargados sobre el suelo de madera y las paredes crema; solía mirarlos antes de levantarme. Pero ahora que Dante está aquí conmigo, puedo observarlo como solía hacerlo. Me quedaba aquí escuchando su respiración tranquila. No era frecuente que despertara antes que él, pero con el poder de mi padre, mi horario de sueño ha sido cualquier cosa menos normal.
No es un concepto nuevo para mí, estar despierta en los momentos más inadecuados.
Justo cuando...