Cuando ambos se acercaron a entregarnos sus buenos deseos, temblé cuando su mano presionó mi cintura y habló en mi oído. Me sentía frustrada y completamente embaucada. Vino con Linda, mi mejor amiga, a mi fiesta de compromiso después de haberme propuesto aquella absurda idea de aventura.
¿Qué buscaba?
Provocarme, sin ninguna duda, pero ¿Linda también estaba siendo parte de su treta o había algo más entre los dos?
Imposible. Linda era mi mejor amiga y me había hecho saber que notó lo que pasaba entre él y yo. No traicionaría mi confianza y mis sentimientos de ese modo. Sin embargo, yo también le dejé en claro que, aunque me...