—¿Puedes decirme qué sucedió, Sam? —sus ojos verdes me escudriñaban con curiosidad, bajo el mechón de pelo rubio que caía sobre su frente.
Suspiré y miré la taza dispuesta frente a mí.
—Descubrí algo de mi pasado… —musité, bebiendo un sorbo bajo el escrutinio de Alex.
—¿Has recordado? —indagó con preocupación y negué.
—Sería más bien, como que mi pasado me recordó a mí y vino a buscarme —sonreí y suspiré.
—Pero, pedí expresamente a tu familia y entorno que no te revelaran nada, hasta que tú recordaras —dijo un tanto molesto y dejé la taza sobre el escritorio, cruzando mis brazos sobre el mueble para verlo a la cara....