Dayana
Valentino Green, detrás de toda esa coraza de hombre malo y apariencia tenebrosa, se enciende un hombre bueno con un corazón tan noble que, a simple vista no se aprecia.
Después de curar mis heridas y de soltarme de la cama, bajamos hasta el comedor en dónde me presentó a su esposa. Una mujer con una calidez enorme y alma bondadosa.
—¿Puedo preguntar cómo fue que terminaste casada con un Walsh? –cuestiona ella y yo dejo de picotear la comida.
—Es una larga historia señora Green. Una mo muy romántica debo aclarar pero...Gabriel no es malo, solo es algo tonto.
—Grabriel Walsh es la viva imagen de su padre....