Tragó saliva y sintió como si ya nada tuviera sentido.
¿Quién había llevado aquello a su habitación?
Se quedó paralizada cuando tomó algunas, además, había un teléfono, reproduciendo un video de lo más escabroso, un video de ella en los brazos de Clement en la habitación de un hotel en Roma. Mierda, mierda, mierda. Una nota dorada estaba incluida en la caja.
“Yo se tu secreto, feliz aniversario”
Eso le causó un escalofrío, uno que casi la hace desmayarse. Yo sé tu secreto. Asher Salvatore estaba muerto, muerto y enterrado. Tomó la caja y ocultó su vergüenza en uno de los cajones cubriéndolo de ropa, iba a quemarlas en cuanto...