CAMILE
6 meses después…
Después de esa noche, Henry y yo mantuvimos la misma rutina prácticamente a diario, a excepción de los fines de semana, en los que se dedicaba a su hija.
Gina redactó un nuevo contrato que estipulaba las nuevas condiciones: exclusividad de ambas partes. La parte más divertida, resultó la noche en que ambos nos sentamos cara a cara, cena mediante y vino de por medio, a discutir cada cláusula del bendito contrato. Sin embargo, a medio camino, las cosas se tornaron calientes, el aire comenzó a poner el ambiente denso y terminamos haciendo el amor sobre la mesa.
Las tardes siguientes no fueron distintas. Las cosas...