¿Qué está pasando? Los nervios comienzan atacarme, y comienzo a gritar como loca, tirando de mis manos para poder liberarme pero un hombre me sostiene de los brazos, haciéndome callar bruscamente.
—¡Suéltenme ya! No saben con quién se metieron.
Seguí forcejeando pero me lanzaron una bofetada que me hizo retroceder mientras me balanceaba de un lado a otro, terminando por golpearme la cabeza con un metal. Esto es un auto, ¿a dónde me están llevando?
—Sueltenme —seguí exigiendo pero era en vano ya porque subieron el volumen de la música, manejando con prisa, haciendo que me golpee con los laterales del auto—. Por favor, suéltenme —las lágrimas comenzaron a caer...