Carla no obtuvo respuesta. Temía que la desconexión de su tía se había radicalizado. Ella, Lin, siendo el único familiar que le quedaba, lamentablemente se había casado con un mal hombre, quien no comprendía que el matrimonio terminó desde hace un tiempo, acosándola, interviniendo sus llamadas, por lo que Carla prefería no forzarla a que aquel sujeto escuchase nada, escribiendo por vía email, probando suerte.
Pensó en irla a visitar, pero recordaba la última vez que lo hizo, donde ambas se mantuvieron estresadas al notar la imperecedera presencia de un sujeto dentro de un vehículo de color oscuro, asechando la vivienda y vigilando todos los pasos que daban.
Carla aquella...