—¿Con malas intenciones?
—Lo has dicho tú.
—Pero eso es lo que quieres decir, ¿o no? —A Max no le gustaban los rodeos.
Y ella lo sabía, así que suspiró, resignada.
—Sí, así es. Eso es lo que quiero decir.
—Entonces, ¿uno de mis directores quiere reemplazar a una de mis empleadas solo por una falta médica? ¿Para eso tanto rollo?
De alguna forma, Max comprendió que ella sonreía.
—Sí, así es. Eso es correcto. Aunque “Suplencia” podría ser una mejor palabra.
—Vaya, por Dios. No solo desea reemplazarla, sino que además, pide una suplencia para ella. —Él negó con su cabeza—. No hacemos suplencias en mi empresa, Lenis, eso...