—Llegó hoy hace poco tiempo, no tiene nada de haber pisado suelo londinense.
Maximiliano quedó sin palabras.
—¿Qué…? ¿Qué hace ella aquí? —Colocó la cerveza sobre la mesa baja, la cual era de vidrio, y se apoyó en sus piernas, pensando en la información, tratando de buscarle un porqué a ese extraño viaje.
—No tiene chip de rastreo, tampoco ninguna aplicación que funcione de esa manera. Se hospeda muy cerca de aquí, no creo que sea por casualidad, no creo que nada sea por casualidad. Dice que vino a cursar unas clases especiales de Pole Dance, que sus vacaciones arrancaron luego del Día de Reyes y que este país es...