Antes de que pueda estar de acuerdo, decir la verdad o salir corriendo, el profesor comienza a hablar y toda la atención se dirige hacia el frente del aula. Les dedico una sonrisa a las chicas antes de volverme hacia adelante. No puedo evitar hundirme en mi asiento, deseando estar de vuelta en la preparatoria; allí a nadie le importaba de dónde venía. Tal vez pueda cambiar de clase. No hay manera de que vuelva a hablar con esas chicas. Estas mentiras están destinadas a colapsar sobre mí.
En el almuerzo, Vivianne y yo nos encontramos en el comedor como planeamos. La encuentro esperando contra la pared con Imogen justo...