En medio del profundo dolor que sentía por las decisiones de Rick para no volver a verme ni tener contacto conmigo, comencé a adentrarme de nuevo en los negocios de la empresa y decidí seguir al frente del proyecto que lo involucraba a él.
De todos modos, ya no lo vería ni hablaría con él, por lo que inventar excusas para no seguir asumiendo mi responsabilidad y compromiso, sería muy inmaduro. Además, no pretendía apartarme solo por razones personales. El trabajo era el trabajo y los asuntos de mi corazón no deberían mezclarse con ellos.
Al trascurrir la primera semana, ya estaba al tanto de casi todo y mi relación...