—¿Conoces a mi tío? —preguntó con incredulidad y me volteé a mirarla.
—Es mi mejor amigo, Samanta. Conocí a tus padres, a tus abuelos y a ti desde pequeña. John siempre decía que me idolatrabas demasiado cuando eras apenas una niña, pero cuando me interesé en ti, intentó separarnos. La idea no le gustó —mencioné, sonriendo con tristeza y caminando hasta sentarme a su lado.
—¿Por qué no me lo dijo? —preguntó despacio, mirando a la nada como si la pregunta se la hiciera a ella misma—. ¿Por qué no quería que estuviéramos juntos?
—Porque yo no era bueno para ti… —respondí sin vueltas—. Porque yo solo deseaba tenerte en...