SAM
Lo miré suspicaz. Sonreí y afirmé con la cabeza.
Sabía que todo este asunto de reclutar universitarios era solo para que recomendara a Linda y si lo hacía, sería únicamente porque ella se lo merecía. Además, la compañía del tío John le serviría de vitrina para el trabajo de sus sueños.
—La única que podría recomendar es mi amiga Linda.
Una enorme sonrisa se dibujó en sus labios al oír mi respuesta. Sus ojos brillaban distintos y aunque no le deseaba a nadie enamorarse de él, tal vez Linda pudiera lograr que John cambiara de actitud hacia todo lo referente al amor.
—¡Perfecto! —Se incorporó, tomó el libro y...