Las lágrimas comenzaron a descender raudamente por mis mejillas y me sentí la persona más desafortunada del mundo.
—Con la ayuda de Linda y de Frank, comenzaste a salir, a tratar de seguir… habías decidido olvidarte de aquel episodio doloroso, pero en las noches no lograbas conciliar el sueño y te perdías en el llanto hasta horas de la madrugada. Yo, sin decir nada, solo permanecía en tu puerta hasta que el llanto mermaba y te quedabas profundamente dormida.
»Todo ese tiempo odié a Rick, lo detestaba y juraba que el día que lo volviera a ver, lo mataría con mis propias manos. Mientras tanto, intentabas vanamente rehacer tu vida,...