Gabriel
Verla sonreír, me llena el alma de vida.
No hay cosa que no haría por Dayana, por verla feliz, por mantenerla así, sin que nada le duela.
Han pasado tres semanas desde que salimos de Grecia, dejé todo en manos de Gaia, quien siempre estuvo conmigo en el negocio y por supuesto a Carol a cargo del negocio prohibido. Solo ella y Dayana saben acerca de él, tuve que decirle a ella por dos razones; ella es más de mente abierta que mamá y Gaia y dos, sé que ella lo hará bien.
Yo necesitaba dejar absolutamente todo para sanar junto a mi Dayana bonita, eso significó horas de...