El día del cumpleaños de Rob llegó y Eve estaba muy nerviosa.
Tenía un presentimiento extraño, algo que no comprendía, una sensación que le provocaba estar siempre en tensión, pero creía que era por todos los preparativos y por salir tanto de su zona de confort.
Harrison le había prometido que prepararía la grabación que había hecho en los estudios para su esposo y que no hacía falta que ella se ocupara de nada. Según él, todo estaría listo para esa noche, pero esa mañana, el primo de Rob, apareció temprano en su casa y le dijo que debía ir con él para que comenzaran a preparar todo.
Todo era...