CRISTOPHER
¿Cómo carajos conseguiría dinero suficiente, para suplir el que Daniel se acababa de llevar?
¡Cómo!
Tomé de inmediato la tarjeta que había dejado Daniel y le marqué al susodicho John Green. Cuando pude hablar con él, explicándole a medias lo que requería, lo cité para el día siguiente en la oficina. Algo me decía que Daniel se retiraba, solo porque esta maldita empresa ya no le daría las regalías que deseaba, o porque era ya un barco a la deriva.
¿Tanto dinero me gasté en un año? Por Dios.
Cuando nos reunimos, junto con el asesor jurídico de la empresa, ambos no me dieron noticias alentadoras. La empresa venía...