Miro la tablet y presiono el botón de limonada de durazno con lasaña, luego se la entrego al camarero.
—¿Le gustaría nuestro postre de temporada después de la comida? —preguntó.
—Um... —miro a Mateo.
—Haz dos, eso es todo —dijo Mateo, y el hombre se alejó.
Me estoy acostumbrando a hacer pedidos en la tablet...
Es divertido.
Cállate, pensamientos internos.
Aclaré mi garganta y jugueteo con los dedos.
—¿Qué pasa, amor?
Mierda.
Ummm...
—Uh... quería preguntarte... algo —dije.
—Adelante.
Miro hacia abajo y muerdo mi labio...
Pero me detengo, ya que no le gusta eso.
—No quiero hacerte sentir mal o... cuestionar tus decisiones... pero...
—Podrías simplemente haber preguntado por...