Carla salió del apartamento y se dirigió al otro piso aledaño al suyo. Se paró frente a la puerta de madera blanca y tocó varias veces. Percibió un timbre a un costado, el cual también tocó sin éxito alguno.
Con un jean ajustado de color negro, una camisa de cuadros manga larga de botones dorados, portando una de las cadenas que pertenecía a su madre, el anillo de casada, el cabello suelto, botas de cuero negras de un tacón no demasiado alto y una chaqueta de cuero negro con cuello de gamuza, gruesa para combatir el severo frío de afuera, cogió, antes de salir, un bolso de mano color negro...