Él emitió un murmuro, no queriendo hacer un gesto en negación.
—No lo sé, Carla. Ella… Todo me parece raro, ¿entiendes?
Su esposa dejó la crema nuevaente sobre el lavabo pero con más suavidad y se cercó a él, ayudándole a colocarse la corbata, siendo eso también una primera vez, ya que ambos casi nunca se quedaban juntos luego de una ducha. La de esa mañana se convirtió en la más larga.
—¿Qué te parece extraño, que ella y yo trabajemos juntas? —preguntó con un tono entre tierna sensualidad e irónica inocencia.
Él alzó las cejas al ver lo experta que era haciendo el nudo de la corbata.
—Sí, eso...