El ambiente en la playa es el mismo que se acostumbra; chicas y chicos en trajes de baño, alcohol, drogas y buena música. Para muchos puede que sea lo máximo este tipo de cosas, pero para mí no. Prefiero estar en casa, encerrada en mi mundo, escuchando una buena canción mientras me pierdo en los trazos de un dibujo. Vengo exclusivamente para que Fernanda no meta la pata en cualquiera de esos vicios.
Dejé la moto con las demás y nos adentramos al ajetreado mundo nocturno de los típicos jóvenes "adultos", buscando un lugar que no estuviera tan congestionado de personas.
—Ahí viene lo tuyo — codeo a Fernanda con...