Siento que no dormí nada en la noche por no poder sacar de mi cabeza las palabras de Sebastián. Ese hombre me hace sentir extraña; no es un sentir malo o que deba protegerme de él, es algo que me gusta y me asusta al mismo tiempo. Todo se debe al hecho de que es el padre de mis hijos, no por otra cosa más.
Desde temprano me levanté para rebuscar en el armario algo decente que ponernos para la salida al cine con Sebastián. No sé por qué me estoy preocupando tanto, si tarde que temprano llegaría este día. Sin embargo, no deja de ser aterrador. Mis hijos son...