Dos semanas después el cielo se pintó de gris. Con la muerte de Ignacio, todos quedamos devastados, pero quien más ha sufrido con la perdida es Sebastián. Comprendí cuan unidos estaban en la vida cuando solo tenían el uno al otro y, aunque Sebastián tomó un camino aparte una vez cumplió la mayoría de edad, siempre tuvo en la mente al hombre que le brindó un hogar y un amor de padre. Verlo tan decaído me rompe el corazón en cientos de pedazos. Esa sonrisa tan coqueta y maliciosa se ha perdido en el aire. No sé qué hacer para subirle un poco los ánimos. Su tristeza y dolor me...