PDV de Matteo
Dejé a Adassah en casa, no sin antes obsequiarle un beso y me dirigí hacia la manada. Mi padre solicitaba mi presencia en la oficina.
Al llegar me saludó una de nuestras omega. Una mujer anciana que siempre ha manejado los asuntos familiares, como cuidar de los otros y asegurarse de que la casa se mantenga en buen estado.
"Tu padre está en el calabozo, es un asunto urgente", dijo. La miré con escepticismo. Ella sonrió.
Alejándome de la casa, me dirigí a nuestras mazmorras. En estas se mantienen cautivos a los rebeldes y otros lobos con un alto perfil criminal.
"Padre", dije mientras los guardias me...