"Entonces, ¿cómo estuvo tu fin de semana?", preguntó Cora entrando a la sala de estar.
"Fue refrescante", dije, mientras ella se acomodaba en el sofá, dejando caer su bolsa en el suelo.
"¿Algún bombón?", cuestionó nuevamente entretanto escribió algo en su teléfono, para luego hacerme un gesto con la ceja.
"No, ningún tipo bueno en absoluto", respondí, manteniéndome ocupada para no mirarla.
"Es más, solo conseguí pasar tiempo con mi abuela. Sin chicos", mentí, mientras me dirijí detrás del mostrador, poniendo ambas manos sobre él.
Estaba tan feliz de que Cora o mis padres no estuviesen cerca en el momento en que Matteo me dejó. No quería que ninguno de...