Queda demostrado que Matteo y yo siempre fallamos en encontrarnos en secreto; ya han pasado tres días y todavía no lo logramos. De hecho, nunca tenemos como esos momentos a solas. Hay circunstancias, luego de la escuela, en la que queremos vernos, pero lamentablemente no se materializan.
Cora y Gia permanecen todo el tiempo a mi lado, e incluso de regreso a casa, sabemos que es un riesgo, ya que mis padres siempre están allí. Últimamente ambos han llegado temprano y no los cuestiono, es una oportunidad que aprovecho para disfrutar de ellos.
Así que, para cubrir esta carencia, Matteo y yo nos enviamos mensajes de texto sin parar y...