"""Me encanta la forma en que siempre me mientes, Alfa"".
Él mintió... Lo hizo cuando me fui a la universidad, porque todas sus promesas de que sería un mejor compañero no fueron sino eso, un montón de mentiras.
Él marcaría a su amada, pero no a aquella a quien se lo había prometido.
Su mirada se encontró con la mía cuando una lágrima solitaria se me escapó por el rabillo del ojo. Entonces sus pupilas se dilataron cuando él se dio cuenta de que su pareja estuvo presente en esa ridícula parodia y que lo había estado observando todo el tiempo.
No podía soportar ese infierno ni un segundo más, por lo que sonreí fingidamente antes de levantarme y salir corriendo en agonía por el pasillo.
""¡Adassah, detente!"".
Demasiado tarde, pues de repente me estrellé en contra de una enorme masa contundente y mi cuerpo voló por los aires. El fuerte impacto me lanzó hacia atrás y me golpeé fuertemente contra una pared de cemento. La sangre escurrió desde mi cuero cabelludo hasta mis ojos.
Vi él corriendo y gritando mi nombre, mientras iba acercándose a mí, poco a poco.
Sentí que la oscuridad estaba a punto de tragarme y todo lo que podía recordar era que me estaba yendo para siempre y lo único que me quedaba eran las mentiras del Alfa."