—Bueno; de esa travesura como le llamas, aun debemos aclarar varias cosas con esa niña diabólica —le dije y sonrió afirmando—. ¿Puedo saber cuál fue la condición de esa mujer para dejarte libre?
—Ella pretendía que regresara a su lado, porque sin mi dinero y una pensión, no podría mantener el nivel de vida que llevaba. Sin embargo, tampoco era estúpida y sabía perfectamente que no volvería a tener una relación con ella, por lo que me pidió dinero y bueno, cuando apareciste, supe que todo era demasiado poco en comparación a tenerte. Así que le di lo que pidió.
—¿Pagaste para que firmara los papeles y pudieras ser libre...