Eve despertó en la madrugada, aún no había salido el sol y sentía el brazo de Rob en su cintura. La sujetaba de forma posesiva y fue como revivir el pasado.
La última vez que despertó con él, ella había huido y en esa ocasión iba a hacer lo mismo. Saldría de la cama con cuidado y regresaría a su propia cama. No quería que su hijo la viera salir de la habitación de su jefe en la mañana porque todavía tenía mucho que pensar sobre lo ocurrido.
¿Qué iba a hacer? Tal vez se estaba haciendo castillos en el aire solo porque se había enamorado de él. Puede que...