«Es lo más loco que he hecho en mi vida», el pensamiento retumbaba en la mente de Patrick, quien yacía de rodillas en el suelo, con tan solo un calzoncillo diminuto cubriendo su parte más noble. A su lado derecho, había una chica de cabello negro, muy largo, en la misma posición que él, y a su izquierda dos chicos más, de igual forma. Uno moreno y el otro rubio.
Al mirar hacia el frente, vio a dos mujeres más, una rubia de pechos muy grandes y una pelirroja de piel muy blanca y pecosa. Los seis llevaban collares de cuero, parecidos a los de los perros, de donde colgaban...