Mis ojos se abrieron de par en par... ¿Sobre mí? ¿Por qué querría un hombre ponerme las manos encima?
—P-pero, ¿por qué? —me pregunté. Recibí un beso en la frente y sus manos me envolvieron con fuerza.
—Porque quieren hacerme daño... —dijo él.
Entonces, ¿por qué me tocan a mí? ¿Pueden ir y matarte, cierto? ¿Por qué a mí?
—Porque saben que te amo... saben que me volvería loca si algo te pasara. No puedo dejar que eso suceda... —murmuró.
Bajé la mirada y jugueteé con mis dedos.
—No te preocupes, amor... no dejaré que se acerquen a ti —dijo, besándome los labios. Me levantó y me dejó de pie....