—Nunca te abrazaría, te besaría, te forzaría, te tocaría, te follaría ni te trataría como a una reina a menos que estuviera obsesionado contigo, mi amor.—
Advertencia: Contenido para adultos.
Me sentía demasiado expuesta mientras él me quitaba la ropa.
Mi respiración era pesada, sus manos ásperas recorrían mi piel... pero se sentían cálidas.
Su voz dura me hacía someterme a él por la fuerza, y aun así, lo deseaba más.
Sí, sentía que me estaban tomando en contra de mi voluntad, me sentía enojada, me sentía violada.
Pero mi cuerpo lo deseaba, yo lo quería.
Su toque era mucho mejor que el de esos hombres.
No, Alma... deja de...