—Ok, una última vez... empuja, empuja, empuja —dijo ella y presionó más fuerte.
Escuché el sonido del beep volverse más agudo.
—¿Está todo bien? —escuché preguntar a Mateo.
—Sí, no te preocupes... ok Alma, intenta más fuerte... casi estás allí —dijo mientras apretaba mi mano con fuerza y empujaba con todas mis fuerzas.
—Ve de nuevo —dijo ella y tomé una respiración profunda y empujé.
—Ahh... mm —sintiendo mis palmas sudar y toda la sangre drenarse de mi cabeza.
—Eso es, eso es... bien... bien... empuja de nuevo, cariño... casi estás allí —me animó y tomé una profunda respiración y empujé durante mucho tiempo hasta que escuché un llanto.
—Eso...