Muchas emociones recorrieron mi interior mientras conducía de regreso a mi antigua casa; de hecho, ya estaba muy cansada y, los gritos de pelea de los gemelos en el auto no ayudaban con mi dolor de cabeza.
"Silencio chicos, mami está cansada. Por favor, hagan silencio", les pedí con calma y delicadeza; después de todo, yo no era una de esas madres que regañaban continuamente a sus hijos o, que incluso los golpeara para castigarlos.
En realidad, no estaba en contra de los castigos ni nada eso, pero los gemelos no eran muy malcriados; de hecho, solo cuando era necesario, los castigaba haciendo otras cosas además de asustarlos o amenazarlos....