Terminé mi última canción y toda el público se paró para aplaudirme. La verdad no creía que algún día me acostumbraría a esto. Se sentía como un sueño cada vez que la gente se me acercaba para felicitarme por mi voz, les sonreí educadamente y les agradecí por venir a verme mientras arreglaba mis cosas.
—Realmente eres increíble —dijo la voz de un hombre a mi costado. Levanté la mirada para encontrarme con un hombre alto. Tenía el cabello castaño claro y una sonrisa deslumbrante. Incliné la cabeza para oler su aroma, dándome cuenta rápidamente de que probablemente era el siguiente Alfa de su manada por el poder que sentía...