Papá estaba devastado y no dejaba su costado, tratando de darle todo lo que necesitara mientras estaba postrada en cama. El doctor había dicho que no había nada más que pudiéramos hacer, así que posiblemente estaba tratando de arreglar todo el mal que le había hecho pasar en el pasado. Mamá trataba de reconfortarlo porque no le gustaba verlo tan triste.
—¿Vas a levantarte o no? —me preguntó Jace, irritado, y volteé a verlo con una ceja enarcada porque se supone que no podía hablarme de esa forma. Después de una pelea de miradas, acepté mi derrota y me levanté de la cama con un suspiro para seguirlo afuera. Miré...