—¡Voy a tener mellizos! —grité emocionada mientras la agarraba de las manos y comenzábamos a saltar de arriba abajo. Emma no tardó en unírsenos también en la celebración.
—¿Por qué están haciendo tanto ruido? —dijo Connor mientras entraba con el ceño fruncido, aunque sabía que no estaba realmente enojado porque si su compañera estaba feliz, él también lo estaba.
Connor era un joven atractivo, ojos marrones, cabello castaño, alto y con un cuerpo atlético. Amy tenía el cabello rubio, ojos azules y la piel bronceada. Siempre estaba sonriendo y era bastante pequeña, a su costado, Connor lucía como un gigante.
—¡No vas a creerlo, Connor, Sophie va a tener mellizos! ...