"¡Mami!", ambos chillaron completamente emocionados; mientras que, con una ligera sonrisa en el rostro, les dije: "Buenos días chicos, tienen que darse prisa y vestirse, vamos a casa del tío Alex".
"¿De verdad?", gritaron ambos al unísono, muy felices por la noticia; entre tanto, tras ver su emoción, les respondí inmediatamente: "Sí, en serio. Ahora tienen que prepararse, ¿de acuerdo?".
Tras recibir mi confirmación, ambos asintieron con entusiasmo, emocionados de pasar el día con su tío; de hecho, ambos amaban a Alex y, lo extrañaron terriblemente cuando se fue de gira mundial con una nueva banda que habían firmado. Por su parte, Alex era bueno con los gemelos y los...