"Me habló de ti y de cómo te convertiste en una bandida", confesó, aunque extrañamente descubrí que no me importaba tanto como pensaba que él supiera los detalles de mi pasado. ¿No le molestó? ¿No le importaba que su compañero hubiera sido una bandida durante tantos años?
"¿Qué más te dijo?", le pregunté suavemente a la vez que le jalaba el cabello de la nuca, logrando que un gemido salvaje resonara en su pecho al hacerlo... Mmm, delicioso.
"Me habló sobre esa gente", espetó, pronunciando la palabra 'gente' como si fuera la cosa más ruin del mundo. No hacía falta ser un genio para saber que se refería a mis...