[Punto de Vista de Zoe]
Yo no paraba de reír y rebotar ligeramente en los brazos de Hunter mientras él nos llevaba hacia la casa. Sin poder contenerme, enterré mi rostro en su cuello y comencé a inhalar su esencia con una brillante sonrisa en el rostro. Era evidente que él seguía pensando en nuestra reciente sesión de besos, pues sus músculos aún continuaban un poco tensos y un constante rugido resonaba en su pecho, el cual hacía a mi loba ronronear, deleitada por el mero sonido. Debo decir que era más que un tanto satisfactorio.
Sin embargo, no sabía qué lo tenía tan nervioso cuando estábamos en forma de...