Zoe
Al entrar a ese gran edificio llamado escuela empecé a suspirar mientras me dirigía con la recepcionista quien estaba hablando por teléfono tratando de calmar a alguien. Entonces, hizo una expresión de angustia mientras trataba de calmar a quien supuse era su pareja. Aparentemente él estaba muy intranquilo por ella y quería verla en persona para corroborar que en realidad estaba bien; sin embargo, para ella eso era innecesario. Sabía que era una grosería que yo pudiera escuchar una llamada privada, pero no pude evitar hacerlo con el propósito de que mi estado de ánimo se aligerara.
Me acerqué a ella y me apoyé en el mostrador mientras esperaba...